Sistemas de retención convencionales
En entornos urbanos densos, las cubiertas y los pavimentos pueden suponer más del 80 % de la superficie impermeable de una parcela. Durante una lluvia, casi toda la precipitación sobre estas superficies se convierte en escorrentía directa, que llega a la red en minutos y no en horas. Esta concentración rápida desborda una infraestructura diseñada para densidades menores. La gestión a nivel de edificio responde laminando o reteniendo la escorrentía en origen, reduciendo los caudales punta y retrasando el vertido. Incluso una laminación modesta a escala -en decenas o cientos de edificios- reduce de forma apreciable la carga aguas abajo en los episodios críticos.