Sistemas de drenaje tradicionales
Los sistemas tradicionales de desagüe del edificio se diseñan solo para evacuar: sacar el agua de la cubierta y llevarla a la red municipal lo antes posible. Constan de sumideros, bajantes interiores o canalones exteriores y conexiones al saneamiento o a la red de pluviales. Son totalmente pasivos: no laminan, no regulan el caudal y no monitorizan. Su diseño se rige por normativa de fontanería que fija diámetros mínimos según la superficie de cubierta y la intensidad local. Cumplen con fiabilidad su función (desaguar la cubierta), pero contribuyen al problema urbano al entregar los picos a la red municipal sin atenuación. Sigue siendo adecuado en edificios sin obligación normativa de gestión pluvial y donde la red municipal tiene capacidad suficiente. Cuando existen requisitos de retención o la infraestructura está limitada, hacen falta medidas adicionales.