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Caso de estudio

Retención de aguas pluviales en azotea: Resultados medidos

Este caso de estudio analiza una instalación de retención pluvial en cubierta en un complejo comercial de varios edificios: el reto pluvial, el sistema de monitorización desplegado y los resultados observados.

El edificio

El emplazamiento es un complejo comercial de varios edificios en una ciudad costera mediterránea. Reúne 14 edificios con cubiertas planas de hormigón, una superficie de captación total superior a 3.000 m² y drenaje por gravedad convencional que vierte a la red municipal de pluviales. Los edificios se construyeron con láminas impermeabilizantes estándar y un desagüe dimensionado para la lluvia de proyecto local. La red municipal de la zona sufría restricciones de capacidad en los episodios de lluvia importantes, provocando inundaciones superficiales localizadas aguas abajo.

El reto de las aguas pluviales

El emplazamiento afrontaba un reto concreto: durante las lluvias de alta intensidad -habituales en clima mediterráneo, donde buena parte de la precipitación anual cae en pocos episodios intensos-, el vertido simultáneo de todas las cubiertas desbordaba la red aguas abajo. El ayuntamiento identificó la retención a nivel de edificio como posible medida: si se reducía y retrasaba el pico procedente de las cubiertas, la infraestructura podría procesar el mismo volumen total durante más tiempo sin entrar en carga. El requisito técnico era instalar un sistema capaz de retener temporalmente el agua en cada cubierta, controlar el caudal de vertido y aportar datos de rendimiento documentados, sin modificar la estructura ni el dimensionado de las bajantes.

Sistema de monitorización SmartFlow

Para la instalación se eligió la plataforma SmartFlow. Cada edificio recibió una unidad SmartFlow montada en el desagüe principal de cubierta. La unidad es un conjunto compacto con válvula motorizada (diseño normalmente abierto), sensor ultrasónico de nivel y módulo de comunicación celular. Las unidades se conectan a la plataforma en la nube de SmartFlow, que ofrece un panel multisede con el estado en tiempo real de los 14 edificios, perfiles de vertido configurables según la hidrología del emplazamiento, detección y registro automáticos de los eventos de lluvia e informes de rendimiento con el volumen retenido y la reducción del pico por evento.

Implementación

La instalación en los 14 edificios se completó en unas tres semanas. Cada unidad se montó en el desagüe de cubierta existente, sin modificar la red de bajantes ni la estructura. El conjunto de válvula motorizada se acopla directamente al accesorio estándar del sumidero. Se configuraron perfiles de vertido específicos a partir de la evaluación hidrológica local, considerando la superficie de cubierta, la capacidad portante, la capacidad de la red aguas abajo y la reducción de pico exigida por el ayuntamiento. Tras el montaje físico, el sistema se puso en servicio de forma remota desde la plataforma, verificando en cada unidad la precisión del sensor, el funcionamiento de la válvula y la fiabilidad de la comunicación.

Resultados

La instalación lleva varias temporadas de lluvia en servicio. El rendimiento observado incluye los siguientes resultados.

  • Reducción del pico: durante los eventos monitorizados, el vertido controlado desde los edificios equipados redujo los caudales punta frente al drenaje libre de cubiertas equivalentes de la zona.
  • Drenaje controlado: las válvulas motorizadas operaron según lo configurado, reteniendo agua durante la intensidad máxima y liberándola gradualmente después, cuando había capacidad aguas abajo.
  • Visibilidad de la infraestructura: la plataforma en la nube ofreció monitorización continua de los 14 edificios, con registros de eventos y datos de rendimiento consultables por el operador y por el ayuntamiento.
  • Fiabilidad operativa: el diseño de válvula normalmente abierta hizo que, en las escasas interrupciones de comunicación o suministro observadas, el sistema pasara a drenaje libre, manteniendo siempre la seguridad estructural.
  • Instalación no invasiva: en ninguno de los 14 edificios fueron necesarias modificaciones estructurales, nuevas conducciones ni cambios en la impermeabilización.

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